Washington D.C.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recibieron a cientos de niños en la Casa Blanca para celebrar el tradicional Lunes de Pascua, en una jornada que combinó actividades familiares con mensajes sobre la situación internacional.
El evento, que este año también conmemora el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, incluyó la clásica carrera de huevos, talleres y actividades recreativas en los jardines presidenciales.
Durante su intervención, Trump destacó el reciente rescate de dos pilotos estadounidenses en territorio iraní, tras el derribo de un caza F-15, subrayando la valentía de los tripulantes y el éxito de la operación.
A pesar del ambiente festivo, el mandatario abordó en varias ocasiones el conflicto con Irán y reiteró su postura firme respecto al estrecho de Ormuz, cuyo desbloqueo ha exigido como parte de su ultimátum.
La tradición de la carrera de huevos en la Casa Blanca se remonta a 1878, bajo la presidencia de Rutherford B. Hayes, y se ha mantenido como uno de los eventos familiares más emblemáticos del calendario presidencial.
En esta edición, diversas figuras de la administración participaron en la celebración, que transcurrió entre juegos infantiles, decoraciones coloridas y un contexto internacional marcado por la tensión geopolítica.