San Juan-El cáncer colorrectal, la enfermedad que enfrentó el exbaloncelista puertorriqueño José “Piculín” Ortiz, vuelve a colocarse en el centro de la conversación pública tras su fallecimiento, recordando la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.
Ortiz fue diagnosticado con esta condición en noviembre de 2023 y libró una larga batalla que incluyó tratamientos y una cirugía como parte de su proceso médico.
El cáncer colorrectal es un tipo de cáncer que se origina en el colon o el recto, partes del intestino grueso. En muchos casos, comienza como pólipos —crecimientos anormales— que con el tiempo pueden volverse cancerosos si no se detectan a tiempo.
Una de las mayores preocupaciones de esta enfermedad es que en sus etapas iniciales puede no presentar síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir sangre en las heces, cambios en los hábitos intestinales, dolor abdominal, pérdida de peso inexplicable o fatiga persistente.
A pesar de su gravedad, el cáncer colorrectal es considerado uno de los más prevenibles. Exámenes como la colonoscopia permiten detectar y remover pólipos antes de que se conviertan en cáncer, lo que puede salvar vidas.
En Puerto Rico, esta enfermedad sigue siendo una de las más mortales, aunque también una de las más detectables a tiempo, lo que ha llevado a expertos y organizaciones de salud a insistir en la importancia de realizarse pruebas preventivas regularmente.
El caso de “Piculín” Ortiz ha servido además como un llamado de alerta. Durante su proceso, el exdeportista utilizó su experiencia para crear conciencia sobre la enfermedad y motivar a otros a hacerse chequeos médicos.
Hoy, su historia deja una lección clara: el cáncer colorrectal puede ser silencioso, pero también puede ser detectado y tratado si se actúa a tiempo.