Buenos Aires vivió una noche histórica con el primero de los tres conciertos programados de Bad Bunny en el Estadio Monumental, donde más de 70,000 personas corearon cada canción en un espectáculo que combinó música, identidad y cultura latinoamericana.
El concierto abrió con un video que proyectó la conversación de “La Mudanza”, tema autobiográfico que relata la vida de Benito Antonio Martínez Ocasio. Desde ese momento, el artista marcó el tono de la velada: pertenencia, raíces y orgullo de barrio, conectando simbólicamente con La Boca, uno de los sectores más emblemáticos de la capital argentina.
Durante más de dos horas, el público disfrutó de éxitos como Callaíta, Pitorro de Coco, Weltita, Turista, Baile inolvidabley Nuevayol. En medio del espectáculo, Bad Bunny hizo un llamado a la unidad: “La única razón por la que estamos aquí es para que ustedes la pasen bien… olvidemos todo lo que esté ocurriendo fuera de este estadio”.
El artista también rindió homenaje a la música argentina al recordar clásicos como Alfonsina y el mar, popularizada por Mercedes Sosa, y De música ligera, de Soda Stereo.
El puertorriqueño sorprendió al vestir una camiseta de la selección argentina con el número 19, edición especial de 2006 utilizada por Lionel Messi en su debut mundialista. Además, el merchandising incluyó camisetas del “sapo concho” recreando la icónica jugada de Diego Maradona en el Mundial de 1986.
Las piezas llevaban la etiqueta “Made in Puerto Rico”, la bandera puertorriqueña en azul claro y la firma de Benito Antonio. Todas se agotaron antes de finalizar la noche.
La casita y el perreo en el Monumental
Uno de los momentos más esperados fue la famosa “casita” de la gira DtMF, donde participaron figuras como Bizarrap, María Becerra, Tini Stoessel y Nicki Nicole.
Desde allí sonaron temas como Tití me preguntó, Yo perreo sola y Voy a llevarte pa PR, mientras el estadio se convertía en un bailadero masivo.
Casi una década después de su primera gira en Argentina en 2017, Bad Bunny regresó para reunir a más de 200,000 personas en tres conciertos completamente vendidos, reafirmando su conexión con el público argentino y su mensaje: vivir el presente, disfrutar y perrear sin miedo.