San Juan — El aumento histórico en los aranceles pagados por Puerto Rico durante 2025 podría terminar impactando directamente el bolsillo de los consumidores, desde el precio de los alimentos y los electrodomésticos hasta el costo de construir o comprar una vivienda.
Según un análisis divulgado por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, la isla pagó $919.7 millones en aranceles durante 2025, la cifra más alta registrada en al menos los últimos 15 años y casi cuatro veces superior a la reportada en 2024.
Para el ciudadano común, los aranceles son impuestos que se aplican a productos importados. Cuando esos costos aumentan, las empresas suelen transferir parte o la totalidad de ese gasto al consumidor final mediante precios más altos.
“Debido al efecto acumulado en la cadena de suministro, estos incrementos pueden impactar la vida cotidiana de la población, no solo a través de alimentos, sino también mediante incrementos en el costo de viviendas, autos, electrodomésticos, herramientas, productos enlatados, electricidad, entre otros”, explicó Ronald Hernández Maldonado, gerente de proyectos estadísticos del Instituto.
La situación cobra especial importancia en Puerto Rico, donde gran parte de los productos que consumen las familias, desde materiales de construcción hasta alimentos y equipos electrónicos, provienen del exterior.
Los datos reflejan que las importaciones a la isla alcanzaron más de $19,100 millones durante 2025, mientras la tasa arancelaria efectiva aumentó de 1.17 por ciento en 2024 a 4.81 por ciento en 2025.
¿Qué podría encarecerse?
Los sectores más afectados por el aumento de aranceles fueron construcción, manufactura y alimentos.
Eso significa que los consumidores podrían enfrentar aumentos en:
- Materiales de construcción para viviendas y remodelaciones.
- Electrodomésticos y equipos del hogar.
- Automóviles y piezas de reemplazo.
- Herramientas y equipos industriales.
- Productos enlatados y algunos alimentos importados.
- Equipos utilizados en infraestructura energética y servicios esenciales.
Para una familia promedio, esto podría traducirse en costos más altos al comprar una nevera, reparar una vivienda, adquirir un vehículo o incluso realizar la compra semanal.
China lidera el impacto
El informe destaca que China fue el país que generó la mayor carga arancelaria para Puerto Rico.
Las importaciones provenientes de ese país totalizaron $828.5 millones y generaron más de $275 millones en aranceles, con una tasa efectiva de 33.22 por ciento.
Muchos de los productos de consumo diario vendidos en Puerto Rico contienen componentes o materiales fabricados en China, por lo que los aumentos pueden sentirse a través de múltiples industrias.
Un efecto que va más allá del comercio
Para el director ejecutivo del Instituto de Estadísticas, Orville Disdier, los resultados demuestran que los aranceles ya no son un asunto exclusivo del comercio internacional.
“En medio de esta volatilidad y de las presiones sobre los costos, se presentan posibles áreas de oportunidad para el fortalecimiento de la base productiva local”, indicó.
Aunque el informe señala que el escenario podría incentivar una mayor producción local en algunos sectores, el impacto inmediato para los consumidores podría ser una presión adicional sobre el costo de vida en momentos en que muchas familias ya enfrentan aumentos en alimentos, vivienda, energía y otros gastos esenciales.
En una economía donde la mayoría de los productos llegan por barco o avión, cualquier incremento en los costos de importación termina teniendo consecuencias directas para el consumidor puertorriqueño.