México- Con casi dos décadas como uno de los rostros más reconocidos de la televisión mexicana, Angelique Boyer encabeza una nueva etapa del género que definió a la pantalla chica en México: la telenovela. En un momento en que el melodrama busca renovarse y adaptarse a las plataformas de streaming, la actriz apuesta por rescatar personajes femeninos icónicos como Doménica Montero, protagonista de una historia que ahora regresa con una mirada contemporánea.
“A mí no me da miedo retomar estas historias con mujeres tan épicas e icónicas que por supuesto deben retomarse. De esa manera unimos generaciones pasadas con las nuevas y generamos una conversación de cómo fue para ellas crecer en este mundo y cómo debe de ser para sus hijas”, expresó Boyer.
La nueva versión de Doménica Montero, que se estrena en la plataforma ViX, revisita la telenovela original emitida por Televisa en 1978, recordada por presentar a una protagonista femenina con ambiciones poco habituales para la época.
En la historia, Doménica es una empresaria que, tras ser abandonada en el altar, regresa a su hacienda en el estado mexicano de Morelos para rehacer su vida en un entorno rural donde los hombres todavía ocupan posiciones de poder frente a las mujeres. Un contexto que permite replantear narrativas de género sin perder la esencia melodramática.
“Somos una cultura bastante machista y siempre ponemos estos estereotipos. De pronto, mostrar un personaje masculino mucho más sensible y conectado con sus sentimientos es un acierto”, explica el actor brasileño Marcus Ornellas, coprotagonista de la serie y pareja romántica de Doménica.
La historia de amores rotos y pasiones no correspondidas se convierte así en una oportunidad para mostrar un México distinto, tanto para el público local como para los millones de hispanohablantes que consumen telenovelas dentro y fuera del país.
“Estas historias conectadas a la tierra son súper importantes. Tuve la oportunidad de estar cerca del público en Estados Unidos y sentir esa añoranza por sus raíces y su cultura. Estas producciones son ventanas para ellos y una gran representación del país”, reflexiona Boyer.
Volver al campo… y desconectarse
Aunque en la vida real la actriz se define como poco acostumbrada al campo, el rodaje supuso una experiencia transformadora. Su compañero Ornellas, criado en el sur de Brasil, lo vivió como un regreso a sus orígenes.
“Es reconectar con mi infancia, volver a montar a caballo. Donde rodamos es un pueblo alejado, sin internet, donde los teléfonos no funcionan. Nos ajustamos a esa velocidad de pueblito en la que la comunicación es más lenta e interesante”, relató el actor.
Paradójicamente, esta historia profundamente ligada a la tierra llega al público a través del streaming, un medio que Boyer considera clave para ampliar el alcance del género.
“La forma de consumir ha cambiado y tenemos que adaptarnos. ViX es una oportunidad para que se escuchen otros acentos y llegar a hogares de todo el mundo con un idioma universal como el melodrama, ya sea en español, coreano o turco”, señaló.
La actriz también advirtió sobre los desafíos actuales de la industria: “Es una era en la que debemos exigirnos más, especialmente con el avance tan rápido de la inteligencia artificial. Existe el riesgo de perder parte de la calidad humana en nuestro entretenimiento”.
Con Doménica Montero, Angelique Boyer confirma que la telenovela sigue viva, reinventándose sin renunciar a sus raíces, y demostrando que los grandes personajes femeninos aún tienen mucho que decir en la era digital.