Brazil – Los campesinos de Mamuí, comunidad ubicada en una de las zonas más deforestadas de la Amazonía, impulsan un cambio de mentalidad y método en la actividad agropecuaria, buscando reforestar terrenos talados en el pasado y generar ingresos sostenibles.
Gracias a la revalorización de frutos amazónicos como el açaí y al apoyo técnico del Gobierno, agricultores que en su día fueron responsables de la tala de selva están adoptando sistemas agroforestales. La Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) ofrece asistencia, semillas mejoradas y adobo, así como capacitación para cumplir con la normativa ambiental que protege ríos y manantiales.
Mauricio Batista, uno de los agricultores del proyecto, ha transformado un terreno antes árido en seis hectáreas de açaí, cacao y plátano. Aunque mantiene ganado, su principal fuente de ingresos ahora proviene de los cultivos sostenibles: vende cacao a 30 reales y açaí a 16 reales el kilo, frente a los ocho reales que obtiene por la carne de res.
“Antes, teníamos que talar para demostrar al Gobierno que queríamos vivir aquí, causamos un destrozo de locos. Ahora abracé la causa”, reconoce Batista.
Para Embrapa, metas realistas como alcanzar un 30 % de cobertura forestal ya representan avances significativos. Agricultores que inicialmente rechazaron la agricultura sostenible comienzan a observar los beneficios económicos y ambientales, demostrando que conservar la naturaleza puede ser rentable.
El modelo, aunque aún limitado en Pará, estado que será sede de la próxima cumbre climática de la ONU (COP30), evidencia un camino posible hacia la recuperación de la Amazonía y la integración de la conservación con la producción agropecuaria.