Nueva York – Estados Unidos expresó este jueves ante el Consejo de Seguridad de la ONU que el reciente ataque israelí en Catar “no sirve a sus intereses” ni a los del Estado hebreo, un inusual cuestionamiento público de su principal aliado a Israel.
La representante interina estadounidense ante la ONU, Dorothy Shea, señaló en una sesión de emergencia solicitada por Catar que “los bombardeos unilaterales dentro de Catar, una nación soberana que trabaja muy duro y asume valientemente riesgos junto a EE.UU. para negociar la paz, no sirven a los intereses de Israel ni de Estados Unidos”.
Shea destacó, no obstante, que no es apropiado que ningún miembro del Consejo use esta ofensiva para “cuestionar el compromiso de Israel de traer de vuelta a sus rehenes”. Añadió que eliminar a Hamás es un objetivo “loable”, y que la región solo podrá avanzar “hacia un futuro mejor” si la organización palestina se desarma, libera a los rehenes y se rinde.
La diplomática estadounidense recordó además que el presidente Donald Trump desea liberar a todos los rehenes, vivos y muertos, y finalizar la guerra, subrayando que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también manifestó su intención de alcanzar la paz. “A pesar de la desafortunada naturaleza de este incidente, el presidente Trump cree que podría servir como una oportunidad para la paz”, afirmó.
Durante la sesión, Algeria, Somalia y Pakistán condenaron los ataques y defendieron la soberanía de Catar. La delegación pakistaní aseguró que Israel intenta “socavar cualquier posibilidad de paz”, mientras que la subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, calificó la acción como un “nuevo y peligroso capítulo” que amenaza la estabilidad regional.
Catar informó que en el ataque murieron cinco miembros de Hamás y un policía catarí, mientras líderes palestinos discutían la propuesta estadounidense de tregua en Gaza, pocas horas después de que Israel anunciara que aceptaba el plan para liberar a los 48 rehenes.