Estados Unidos- La estampa clásica de la película navideña —luces brillantes, mesas llenas y familias celebrando— contrasta con la realidad de millones de personas en Estados Unidos que, en plena Navidad, se ven obligadas a recurrir a bancos de alimentos para enfrentar una inflación persistente que golpea con especial dureza a la comunidad latina.
Radiografía del hambre en Estados Unidos
El último informe de Feeding America, la mayor red de bancos de alimentos del país, estima que la inseguridad alimentaria afecta a 47 millones de personas, de las cuales 14 millones son latinas.
Uno de los epicentros de esta crisis es el Banco de Alimentos de Los Ángeles, que tiene capacidad para alimentar a 1.2 millones de personas al mes en una región de cerca de 9 millones de habitantes, pese a ser una de las áreas con mayor renta per cápita del país.
“Lo que antes comprabas con 25 dólares ahora cuesta 35 o 40”, explicó Christina Quesada, directora de Relaciones Corporativas del banco, ubicado en City of Industry. El incremento ronda el 60 % en productos básicos.
Aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se redujo en noviembre al 2.7 %, el impacto acumulado sigue erosionando el poder adquisitivo, incluso de familias con ingresos medios.
“Estamos viendo a lo que llamamos el working poor: personas con empleo que aun así no ganan lo suficiente para vivir”, añade Quesada.
Solidaridad frente a la crisis
El golpe económico se siente con fuerza en ciudades como Paramount, donde cerca del 80 % de la población es de origen hispano. La comunidad aún recuerda las redadas migratorias y las protestas masivas que sacudieron Los Ángeles el pasado junio.
Con la Navidad acercándose, han surgido iniciativas solidarias como Season of Giving, una campaña impulsada por la cadena Grocery Outlet, liderada por Lourdes García y Paul de la O.
La empresa estableció puntos de recaudación para proveer tres millones de comidas antes del 31 de diciembre, mediante donaciones directas y el redondeo de compras en caja.
Así, vecinos y comerciantes han tejido una red de apoyo comunitario, intentando suplir las carencias de un sistema que muchos sienten que los ha dejado atrás.